INTRODUCCIÓN.

Hoy en día el polígrafo, o comúnmente llamado máquina de la verdad, es una poderosa herramienta de investigación utilizada por los cuerpos policiales de muchos países. Igualmente es cada vez mayor el número de empresas privadas que utilizan la tecnología poligráfica para confirmar la honestidad del personal que tiene acceso a información sensible, o que en un futuro lo tendrá. Incluso el polígrafo es cada vez más utilizado en la pre-selección del personal donde el aspirante al cargo, libre y voluntariamente, debe responder a una serie de preguntas acerca del posible consumo y/o contacto con drogas ilegales, actividades fraudulentas, hurtos, situaciones de sabotaje, fuga de información y acciones irregulares, todas estas cometidas en trabajos anteriores; vínculos con personas al margen de la ley, etc. Este rigor científico del polígrafo ha sido aprovechado por los gobiernos de los países más avanzados cuyos servicios de inteligencia han sabido ver en él una eficaz herramienta de información para conocer la honestidad de algunos de sus agentes destacados en puestos o servicios de alta sensibilidad.
 
De la misma forma, en muchos países se utiliza el polígrafo como método de pre-selección para la vinculación a determinados cuerpos policiales dedicados a la investigación. La eficacia del polígrafo ha llevado en los últimos años a las principales universidades del mundo, a crear y diseñar una nueva disciplina científica denominada Psicofisiología Forense, la cual analiza la aplicación del polígrafo en diferentes campos, y desarrollando de esta manera programas de investigación sobre dicha práctica.
 
 
El análisis poligráfico es la técnica forense de investigación de mayor fiabilidad, únicamente superada por la prueba del ADN, y además capaz de determinar la veracidad de un testimonio con una fiabilidad superior al 95%, porcentaje que sube hasta el 98% con el análisis individualizado del examinador en cada caso concreto.