HURTO CONTINUADO.

 

El robo o sustracción de bienes y/o información de una empresa, es una justa causa para terminar el contrato de trabajo por parte del empleador, lo que supone que el trabajador puede ser despedido sin pagarle indemnización alguna. Pero como toda actuación en derecho, cualquier causal que se invoque como justa para terminar el contrato debe estar debidamente probada, de lo contrario, el trabajador podrá iniciar una acción judicial contra la empresa. Esto sugiere una previa recolección de pruebas y evidencias, para lo cual es preciso hacer seguimientos e indagaciones sin que el empleado sea alertado. Cabe aclarar que la empresa, aun existiendo pruebas suficientes sobre la existencia de un hurto, no puede retenerle ningún valor al empleado sin la previa autorización del mismo, o en su defecto, por intermediación de una orden judicial.